Lactancia en Verano

LACTANCIA MATERNA: CONSEJOS PARA EL VERANO

La leche materna es el alimento idóneo para el crecimiento y el desarrollo del bebé. La Organización Mundial de la Salud recomienda que durante los seis primeros meses de vida tome pecho en exclusiva y a demanda, es decir, siempre que lo requiera y todo el tiempo que desee.

Pero con la llegada del verano, la lactancia tiene algunas peculiaridades: hace calor, viajamos, pasamos más tiempo fuera de casa…

  • Una de las dudas más frecuentes que tenemos las madres con los calores es si es necesario dar agua a los bebés amamantados. Pues bien, en la lactancia materna exclusiva no es necesario. Si el bebé tiene menos de 6 meses y toma el pecho “a demanda”, es decir siempre que lo solicita (busca, se lleva la mano a la boca, bosteza, hace ruiditos,..y cuando se le acerca al pecho quiere), NO necesita ningún otro líquido, ni agua, ni infusiones. Ni siquiera en los meses de más calor o en lugares con climas muy calurosos, porque el bebé puede hidratarse cuando tiene sed y hacer tomas más cortitas (chupito), y hacer tomas más largas (llegando a la parte más grasa) cuando tiene hambre.
  • Por eso los bebés cambian la forma de mamar en verano ¿lo habéis notado? ahora lo hacen ¡con mayor frecuencia! La razón es que la primera parte de la toma la leche materna contiene más agua, de modo que calma antes su sed. Y es importante ofrecerle los dos pechos, ya que si tiene mucha sed puede tomarse la parte más líquida de uno, pero también la del otro sin necesidad de terminarse el primero.
  • Si el bebé tiene más de 6 meses y ya come otros alimentos después de las tomas de pecho, de vez en cuando se le puede ofrecer agua, aunque probablemente no la necesitará y no la querrá, porque la leche materna proporciona al bebé el agua que necesita. A medida que se va haciendo grande y toma más cantidad de alimentos sólidos, generalmente beberá el agua que se le ofrece. Ahora bien: no se le debe añadir azúcar ni ofrecer zumos en vez de agua.
  • ¿Y las madres? ¿Debemos beber más agua en verano? Pues no es cierto que haya que tomar más agua para tener más leche. La leche materna contiene un 85% de agua, suficiente para satisfacer la sed del bebé, con independencia del líquido que beba la madre. Basta con beber ¡lo que nos pida el cuerpo! Durante la tomas habitual sentir sed porque la hormona oxitocina (que produce sed) aumenta cuando el bebé succiona. Por eso, y más en verano con los calores, conviene tener a mano una botella de agua para no tener que levantarse antes de que el peque termine de comer o pasar un mal rato por la sed… sobre todo porque las primeras tomas, hasta que se coge el ritmo, pueden durar bastante tiempo.
  • Por otro lado, muchas madres nos acaloramos cuando  amamantamos. Normal. Y el bebé puede sudar mucho por la cabecita mientras come, del esfuerzo que supone la succión, del contacto… Una ayuda podría ser una de esas muselinas de algodón tan preciosas y suaves sobre el brazo donde se apoya el niño. Y por supuesto lo mejor para bajar los grados en casa en las horas centrales del día es cerrar las ventanas y bajar las persianas, el aire acondicionado o un ventilador (siempre que el chorro de aire no se dirija directamente al bebé).
  • Y, si vamos a extraer leche para ofrecérsela al bebé más adelante, tenemos que recordar que las altas temperaturas reducen el tiempo medio que puede estar la leche materna sin refrigerar. El Comité de Lactancia Materna de la AEP recomienda que entre los 25 y 30ºC de temperatura ambiente, la leche materna extraída se refrigere en la nevera antes de que hayan transcurrido de 4 a 6 horas. Por encima de los 30ºC de temperatura ambiente, la leche materna no puede mantenerse fuera de la nevera más de 4 horas.

 

 

Desde Joyas Maternales os deseamos un feliz verano y ¡FELICES LACTANCIAS!

 

 

📸 : @cadenshae y @sassyytasse, ¡gracias! 💖